Aplique de Pared Blanco con Flecos Dorados | Serie Miner II
75,37 €
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Descripción
Un poquito de dorado puede transformar una habitación. Y no hace falta recurrir a una lámpara de araña gigantesca ni convertir el salón en el salón del trono. El aplique de pared Miner II blanco y oro apuesta por un glamour mucho más desenfadado, con tejido blanco, flecos y detalles dorados que tienen muchísimo encanto.
En un dormitorio romántico, Miner II puede convertirse en el complemento perfecto para un cabecero tapizado, ropa de cama en tonos crema y pequeños detalles de latón. Colocado en pareja, a ambos lados de la cama, crea una composición equilibrada y con un aire de hotel boutique.
También quedará precioso en un salón con muebles de madera oscura, una mesa auxiliar de mármol y textiles de terciopelo. El dorado aporta un toque luminoso que contrasta con los materiales más sobrios.
¿Tienes un tocador, un vestidor o una zona de maquillaje? Este aplique puede convertirse en un detalle decorativo encantador junto a un espejo. Su estética con flecos aporta ese punto de sofisticación que hace que hasta colocarse una crema hidratante parezca parte de un ritual de belleza de película.
En Lámparas Molonas nos gusta combinar el blanco y dorado con verde botella, rosa empolvado, burdeos y nogal. Son combinaciones que permiten crear ambientes elegantes sin perder personalidad.
Y si prefieres un estilo más contemporáneo, también puedes utilizar Miner II como contraste junto a muebles de líneas sencillas. Una sola pieza ornamental puede aportar interés visual sin necesidad de llenar la habitación de adornos.
Su pantalla textil y sus flecos contribuyen a crear una estética acogedora y decorativa. Mide 30 cm de ancho, 29 cm de alto y 13 cm de profundidad, por lo que puede utilizarse en dormitorios, salones y recibidores.
Funciona con una bombilla LED E27, no incluida. Una luz cálida puede potenciar los detalles dorados y reforzar la sensación de confort.
Una lámpara de pared blanca y oro que demuestra que el glamour también puede tener sentido del humor. Y unos flecos estupendamente colocados.













